PARIS.- Investigadores franceses concluyeron que la tripulación de un avión de Air France que se precipitó hace dos años en el Atlántico durante un vuelo de Río de Janeiro a París ignoró repetidamente alarmas de pérdida y no siguió los procedimientos.

La reconstrucción del accidente, basada en la información de las cajas negras recientemente recuperadas, confirmó una investigación previa de que los pilotos respondieron a la alarma de pérdida haciendo algo que ha dejado boquiabiertos a los expertos: subiendo la nariz del avión, en lugar de bajarla como recomiendan los manuales de vuelo.

Además, reveló que los pasajeros no recibieron ninguna advertencia mientras los pilotos luchaban por controlar el avión en medio de una turbulencia en las primeras horas del 1 de junio del 2009.

"La situación era salvable", dijo Jean-Paul Troadec, director de la entidad conocida como BEA, en una rueda de prensa cuando le preguntaron si la tripulación pudo haber estabilizado la aeronave después de que se congelaron sus sensores de velocidad.

Según el análisis de los últimos minutos del vuelo AF 447, los pilotos no discutieron las alarmas de "entrada en pérdida", mientras su Airbus descendía 38.000 pies y se estrellaba en el Atlántico a una velocidad de 200 kilómetros por hora, tras lo cual murieron los 228 pasajeros.

El informe aumentó las tensiones entre Air France y Airbus, sobre si el accidente debe ser atribuido a fallos de los pilotos o a problemas con los equipos de vuelo.

"En este punto no hay razones para cuestionar la capacidad técnica de la tripulación", dijo Air France en un comunicado, culpando a las "engañosas paradas y arranques de las alarmas de pérdida" por complicar su análisis de la situación.

Sin embargo, expertos en aviación dijeron que hasta el momento la evidencia deja pocas dudas respecto a que los pilotos no reaccionaron correctamente.

"Parece obvio que la tripulación no reconoció la situación en la que estaban, por la razón que sea, y más entrenamiento podría haber ayudado", dijo Paul Hayes, director de seguridad de la consultora británica Ascend Aviation.

La entrada en pérdida de un avión comercial es inusual, más aún a alturas elevados, por lo que los investigadores han aclarado que existe poco o nada de entrenamiento ante ese tipo de emergencia. (Reuters)